El 21 de junio de 1781, Louis Bretón de los Balbo de Quiers, un francés de 64 años, Teniente General del Ejército y titular del ducado de Crillón, arribó en secreto a la ciudad de Cádiz, desde cuyo puerto estaba previsto que zarpara la flota destinada a liberar Menorca de la ocupación inglesa. Los 73 transportes que la componían levaron anclas al amanecer del 21 de julio, pero un fuerte temporal les obligó a buscar refugio en la rada de Cartagena, retrasándose la ansiada llegada a la isla hasta el 19 de agosto en que desembarcaron las fuerzas en la cala Mezquita sobre las 13 horas. La fuerza expedicionaria estaba compuesta por unos 8.000 hombres, a los que en las siguientes semanas se fueron uniendo refuerzos hasta alcanzar la cifra de 14.000, aunque justo es de reseñar que la mayoría se trataba de conscriptos. El cargo de Gobernador de la isla lo ostentaba desde 1774 el Coronel James Murray, hijo del Conde Elibank. Militar de gran prestigio y
experiencia, ganados ambos en las guerras que mantenía la corona inglesa en el Canadá, al enterarse del desembarco de los españoles optó por concentrar sus tropas en la fortaleza de Marlborough, confiando su suerte a la resistencia de los muros del Castillo de San Felipe y su esperanza a la llegada de socorros. La ausencia de enemigos permitió a Crillón aproximarse hasta el reducto inglés sin apenas incidentes, siendo recibido apoteósicamente en cuantas ciudades cruzaba. Aunque la proporción de fuerzas le favorecía, la inexperiencia de los soldados hacía dudar al Estado Mayor del Duque sobre la conveniencia de efectuar un ataque frontal contra la plaza defendida por los 2.500 hombres de Murray, decidiéndose Crillón finalmente por bloquear los puertos y establecer un asedio. Se combatió durante cinco meses, rindiéndose la guarnición inglesa el 5 de enero de 1782 y firmándose las capitulaciones al día siguiente en el Palacio del Gobernador.
El 20 de febrero desembarcaron en Alicante el Teniente Coronel Joaquín de Córdova, Conde de Tendilla, y el Duque de Montellano, Coronel del Ejército con Grandeza de España. Portaban un sobre lacrado dirigido a Su Majestad El Rey conteniendo las actas de la capitulación de San Felipe: Menorca había sido reconquistada. Los templos echaron las campanas al vuelo en señal de júbilo y se celebraron festejos en todos los pueblos y ciudades de nuestra Patria.
Imagen: Fuerte Marlborough