"TERCERA GUERRA CARLISTA" (25 de Diciembre de 1873)

Por In memoriam - 24 de Diciembre, 2006, 10:14, Categoría: General

Felipe V, primer Borbón en ocupar el trono español, promulgó el 10 de mayo de 1713 la Ley Sálica impidiendo así a las mujeres acceder a la Corona en ausencia de un heredero varón. Esta ley –más exactamente se trataba de todo un corpus legislativo- recibe su nombre de la tribu de los franco-salios, cuyo rey Clodoveo I impuso este conjunto de normas a finales del siglo V como base rectora y a la vez cohesionante de sus extensos territorios. Poco podía imaginar el de Anjou que su edicto traería como consecuencia décadas de enfrentamientos civiles. Su nieto Carlos IV derogó en septiembre de 1789 la Ley Sálica mediante la Pragmática Sanción, aunque sería su hijo y sucesor Fernando VII quién la sancionaría. Este acto, por cuanto en aquél momento la Reina se encontraba embarazada,  excluía de la sucesión a su hermano el Infante Carlos María Isidro con el consiguiente malestar entre los partidarios de este. Al caer enfermo el monarca se desatan un sinfín de intrigas en el Palacio de La Granja cuando la camarilla partidaria del Infante trata de que en su lecho el Rey redacte testamento sucesorio en su favor. Todo fue en vano pues, al morir Fernando VII el 29 de septiembre de 1833, asumió inmediatamente la regencia, durante la etapa de minoría de edad de su hija, la Reina viuda doña María Cristina. Carlos María Isidro se niega a jurar a su sobrina como Princesa de Asturias, lo que hubiese significado la aceptación de la niña como futura Reina, y se exilia a Portugal desde donde hará un llamamiento al ejército después de autoproclamarse rey con el nombre de Carlos V. La insurrección tuvo un amplio éxito en la zona norte peninsular, principalmente en Vascongadas, Navarra y el Maestrazgo aragonés, pero, a excepción de los llamados Voluntarios Realistas, apenas obtuvo apoyos en el ejército regular. Los enfrentamientos entre ambas facciones darían origen a las llamadas Guerras Carlistas, las cuales, en tres etapas que juntas sumarían catorce años, sembraron nuestra Patria de dolor y muerte.
Las discrepancias entre Carlos María de Borbón y Austria-Este, pretendiente al trono de España con el nombre de Carlos VII, y el principal valedor de su causa, el General don Ramón Cabrera, generan una serie de fricciones entre los sectores políticos y la línea dura del partido que acaban con la orden dada por don Carlos a sus partidarios de sublevarse contra Isabel II, dándose así inicio el 21 de abril de 1872 a la tercera confrontación carlista. Carlos María de Borbón, Duque de Madrid, había nacido en Laibach, Eslovenia, el 30 de marzo de 1848. Hijo de Juan de Borbón y Braganza, segundo hijo de Carlos María Isidro, el autoproclamado Carlos V, y Beatriz de Austria-Este, matrimonió dos veces, la primera de ellas con Margarita de Parma, de cuya unión nacería Jaime, su hijo y heredero, y la segunda con Berta de Rohan, de la cual no tuvo descendientes. Apenas cumplidos los 20 años, la abdicación de su padre en 1868 le convierte en pretendiente carlista a la corona de España. Partidario de la vía militar, después de una primera tentativa desbaratada por las tropas del General isabelino Domingo Moriones, en julio de 1873 cruza la frontera con Francia y se pone al frente del alzamiento. Los éxitos de sus campañas militares, en gran parte debidos al apoyo prestado por las numerosas partidas de guerrilleros que se le sumaron, le convierten en dueño absoluto de Vascongadas y Navarra, manteniendo importantes núcleos militares en Cataluña y Valencia, y otros de menor entidad en Extremadura y Castilla la Nueva. Tal día como hoy del año 1873, Carlos María de Borbón era coronado rey de España en Loyola con el nombre de Carlos VII. Como Jefe de Estado que se consideraba nombró ministros, acuñó moneda, estableció tribunales y leyes, creó un servicio de correos y hasta fundó una universidad. Además, la proclamación de la I República hizo que muchos isabelinos se sumaran a sus filas, llegando a contar con fuerzas superiores a los 80.000 hombres. Por el contrario, el pronunciamiento del Mariscal don Arsenio Martínez Campos a favor de la restauración monárquica en la persona de Alfonso XII y el reconocimiento de este por el General Cabrera, auténtico mito vivo del carlismo, marcó el inicio del fin de aquella aventura, poniendo de manifiesto, algunos meses antes de que las derrotas militares lo certificasen, la inutilidad del empeño en hacerse con la corona de España. El 28 de febrero de 1876, Carlos María de Borbón cruzaba el puente de Arnegui camino del exilio.


Imagen: Carlos María de Borbón y Austria-Este.

Permalink ~ Comentar | Referencias (1)

Declaración de principios:
           "VERITATEM DIES APERIT"
                         -Lucio Anneo Séneca-

Opiniones y sugerencias:

Gracias por citarnos en:

Alojamiento de imágenes:

Botón para enlace gráfico:
               (copiar ruta de la imagen)

© Derechos de autor:

Estadísticas: