"MUERTE DE UN CENTAURO" (18 de Abril de 1938)

Por In memoriam - 18 de Abril, 2007, 6:09, Categoría: General

Durante las acciones que se desarrollaron en el sector del Ebro encaminadas a la recuperación del bloque republicano desplegado entre las poblaciones de Mequinenza y Fayón, en el llamado frente de Tarragona, tal día como hoy de 1938 resulta gravemente herido el Coronel de Caballería don Joaquín Cebollino Von Lindeman, héroe de la Guerra de África condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando. Trasladado al Hospital Militar de Burgos, fallecería horas más tarde. Este centauro legendario* había nacido en Madrid en 1889, y su acendrada vocación castrense le llevó a ingresar en la Academia Militar de Caballería. Con el empleo de Teniente manda una sección del Escuadrón Expedicionario del Regimiento de Cazadores de Alfonso XII y se distingue en las operaciones llevadas a cabo por nuestras tropas en el sector de Larache y Alcazarquivir durante la sangrienta Guerra de África. Consigue las estrellas de Capitán en 1919 y es destinado a Melilla, siéndole asignado el mando del 3er Escuadrón del Tábor de caballería del Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla nº 2. Las Fuerzas Regulares Indígenas se crearon en 1911, siendo su primer Jefe don Dámaso Berenguer y Fusté, Teniente Coronel que alcanzaría los cargos de Ministro de la Guerra y Alto Comisario en Marruecos. En su organización inicial, las Fuerzas Regulares se limitaban a un tábor** de infantería y un escuadrón de caballería, ampliándose sus efectivos en corto tiempo hasta alcanzar en apenas tres años un total de 8 tábores y 12 escuadrones. Estas unidades, consideradas junto con La Legión la elite del ejército africano, alcanzaron en poco tiempo fama y honores por su bravura en el combate, en particular, el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla nº 2, unidad de destino de nuestro personaje y cuyo primer jefe fue el Teniente Coronel de Caballería don Antonio Espinosa Sánchez, destacó por el arrojo temerario de sus soldados en cuantas acciones intervino.El blocao de Igueriben ofrecía pocas ventajas a sus defensores: la línea de alambradas estaba demasiado cerca de las trincheras, el camino de acceso se batía fácilmente desde las alturas colindantes y, lo que resultaba peor, carecía de abastecimiento de agua. Desde primeros de julio de 1921, el heroico Comandante Benítez y los 350 hombres a su mando, soportaban el duro asedio de fuerzas enemigas muy superiores en número. El sol abrasador de aquellos parajes hizo que pronto se acabasen las reservas de agua, recurriendo los soldados españoles a sorber el jugo de las patatas y llegándose, acabadas estas, a ingerir orines, colonia o tinta de escribir. La situación era realmente desesperada y lo que no lograban los ataques moros estaba a punto de conseguirlo la sed. El Capitán Cebollino Von Lindeman forma parte de la escolta de un convoy que intentará llevar munición y víveres a los sitiados. Nada más acercarse a la posición, la columna es atacada por fuerzas hostiles que, en número superior al millar, rompen el fuego amparadas en las sinuosidades del terreno. Faltan tres kilómetros escasos para llegar al reducto, pero los certeros disparos enemigos impiden a los socorros seguir avanzando. Es entonces cuando el Capitán Cebollino se pone al frente de su escuadrón y, tras recordar a sus hombres la promesa hecha a la Patria, ordena el toque de carga. Al grito de ¡Viva España!, la caballería española se lanza al galope contra las líneas enemigas consiguiendo romper el cerco y, ya en las alambradas, el propio Capitán, pié a tierra, abre una entrada por la que penetran en el blocao los acemileros*** con la carga salvadora. A continuación, ayudado por algunos de sus soldados vuelve a cerrar la alambrada, carga de nuevo contra los rebeldes –los cuales no han dejado en ningún momento de disparar sobre ellos- y regresa a la columna no sin antes recoger a los caídos en tan valerosa acción. Por su arrojo frente al enemigo, desprecio del peligro y valor más allá de la exigencia del deber, el Capitán Cebollino fue recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando, una de las condecoraciones militares más prestigiosas del mundo.

*Centauro legendario: De la primera estrofa del himno de la caballería española. **Tábor: Unidad militar de composición similar al batallón. ***Acemilero: El que conduce a las bestias de carga.

Imagen: Fotografía del personaje.

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