A raíz del intento de magnicidio a manos de un campesino que sufriera en Barcelona Fernando II de Aragón y V de Castilla, el Rey Católico, en la Corte española se sintió la necesidad de dotar de escolta a los ocupantes del trono. El primer cuerpo del que se tiene constancia como tropa al servicio de la Casa Real en España es el de las «Guardias Viejas de Castilla», escuadrones de jinetes que tenían como misión la salvaguarda de la persona de los soberanos. Su creación data de 1493, y agrupaban a distintas unidades, todas a caballo, hasta un total de 2500 hombres. En 1505 se dispuso la
incorporación a estas Guardias de elementos de infantería, soldados a los que se armaría con picas y alabardas a imitación de las guardias alemanas, teniendo preeminencia para formar en sus filas los mozos de espuela* reales. Fue su primer Capitán don Gonzalo de Ayora, y al alistarse en este cuerpo los caballeros debían prestar juramento de exclusividad, es decir, no debían percibir otra remuneración que la paga del Rey. De entre ellos, por su prestancia y méritos, fueron escogidos 50 alabarderos para la guardia personal del Monarca. Acompañando al Archiduque de Austria, futuro consorte de la Infanta Juana, vino a España un escuadrón de caballería denominado «Los Arqueros de Borgoña», elegantes jinetes en monturas bellamente enjaezadas que fueron admitidos al servicio de escolta constituyéndose en la protección a caballo de la real familia. En 1523, Carlos I mandó organizar con los mejores hombres de las tropas de su Casa una compañía para el servicio en el interior de Palacio; a estos soldados selectos se les pasó a conocer como «los Cien Continos». Sin más cambios que los de su indumentaria y el de alguna pequeña variación en sus funciones, este cuerpo armado persistiría hasta el reinado de Felipe IV, bajo cuya iniciativa y para el servicio del Infante Baltasar Carlos se creó una coronelía* de Guardia Real. La entronización de Felipe d"Anjou supuso un cambio drástico para el cuerpo. Se disolvieron los alabarderos y los arqueros, siendo sustituidos en sus cometidos por 100 mosqueteros a caballo procedentes de Francia. En 1704 se creó el «Real Cuerpo de Guardias de Corps», una especie de fuerza plurinacional integrada por 2 compañías españolas, una compañía de Flandes y otra de italianos. Tal día como hoy de 1707, seleccionando 100 veteranos de entre los componentes de aquellas tropas de infantería que incorporara Fernando el Católico se fundó el «Real Cuerpo de Alabarderos», el cual ha llegado hasta nuestros días con las lógicas adaptaciones de vestuario, armamento y organización. En la actualidad, la Guardia Real tiene una entidad tipo Regimiento, siendo la práctica totalidad de sus componentes procedentes de las armas y especialidades de los tres ejércitos nacionales. Bajo el mando de un Coronel, quién cuenta con su Secretaría, una Plana Mayor y Asesoría Jurídica, el grueso de las fuerzas se distribuyen entre el Grupo de Escoltas, el Grupo de Honores y el Grupo Logístico, contando también con la reconocida Banda y Música de la Guardia Real. Integrada en el Grupo de Escoltas se encuentra la Sección de Alabarderos, la cual sigue teniendo como misiones principales prestar la guardia en el interior de Palacio y dar escolta solemne al Rey o miembros de la Familia Real en todos los actos de especial relevancia así como a los Jefes de Estado extranjeros en sus visitas oficiales. La Guardia Real española es la unidad a ejercer esta función más antigua de Europa, predecesora en más de una década a la famosa Guardia Vaticana, pues esta última, integrada desde su origen por mercenarios suizos, fue fundada a principios de 1506 por el Pontífice Julio II.
Mozo de espuela: Espolique. Dícese del mozo o paje que camina a pie delante de la caballería en que va su amo. Coronelía: Regimiento.
Imagen: Alabardero de la época de Fernando el Católico.