"LA TOMA DE MASTRIQUE" (29 de Junio de 1579)

Por In memoriam - 29 de Junio, 2007, 6:07, Categoría: General

Como acción previa a la conquista de Mastrique -Maestrich o Maastricht en la actualidad-, las tropas del invicto Farnesio ocuparon las plazas de Erkelenz y Kerpen asegurándose así las comunicaciones y los suministros desde la cercana Colonia. Desplegó el General su pabellón de mando al frente de los más aguerridos Tercios españoles en Flandes: el de don Francisco Valdés, acantonado en aquellos días en la ciudad de Vuert, el Tercio de don Fernando de Toledo, el del intrépido don Lope de Figueroa y las banderas del Capitán General de Zelanda y Limburgo, el insigne don Cristóbal de Mondragón: 15000 infantes y 3500 jinetes que el 8 de marzo de 1579 establecieron su campamento frente a los muros de la ciudad del Mosa. Sabedores de las intenciones del paladín católico, los rebeldes llevaban ya varias semanas atareados en incrementar las defensas de la plaza cuando el Duque de Parma inició el despliegue de sus tropas. La ciudad, una verdadera fortaleza en su conjunto, estaba dividida en dos núcleos separados por el río que se enlazaban a través de un formidable puente de piedra. Fue la primera preocupación del General español aislar la plaza para impedir una eventual llegada de refuerzos y, al efecto, ordenó a Mondragón sitiar una de las partes, encabezando él mismo el asedio a la mitad que miraba a Lieja. Se construyeron fortines y varios puentes de barcas que garantizaban un rápido enlace entre ambas orillas, y a primeras horas de la mañana del 10 de marzo, la artillería de los Tercios comenzó a batir lienzos y portalones. Sin embargo, la resistencia de los rebeldes desbarataba cualquier intento de aproximación por parte de los españoles; la promesa hecha por sus moradores al taciturno Guillermo de Orange de morir antes que entregar la ciudad, alentó a todos los ciudadanos en condiciones de hacerlo a cooperar con los 14000 soldados flamencos que defendían almenas y portillos. Más de un mes transcurrió sin que apenas variasen las posiciones iniciales. Se había recurrido a minar parte de la muralla por varios puntos pero, una vez derruida esta por la explosión, los sitiados reconstruían con rapidez inusitada el destrozo construyendo nuevas fortificaciones con piedras y cascotes. En el asalto llevado a cabo la mañana del 8 de abril intervinieron los Tercios de Toledo y Valdés pero, una vez más, el nutrido fuego de los enconados rebeldes consiguió frenar el avance de los españoles, los cuales hubieron de retirarse dejando muertos sobre el terreno a varios de sus Capitanes y decenas de soldados. El alto coste de bajas que estas tentativas provocaban hizo mudar al Gran Farnesio su plan de asedio: a partir de ese momento confiaría su ataque a la labor de los ingenieros, por lo que mandó traer desde la cercana Lieja 3000 hombres que iniciasen la construcción de túneles que socavasen las defensas de Mastrique. Se levantaron a un tiempo numerosos fortines y plataformas desde las que poder batir el interior de las murallas, y aquella ingente labor desarrollada por los gastadores* dio como frutos la toma de la puerta del camino a Bruselas y de la torre de San Hervás. En este punto ordenó el General construir un puente que, salvando el foso, permitió un decidido ataque de nuestros infantes que obligó a los flamencos a retirarse tras su última línea de defensas. Los españoles veían por fin cercana la victoria cuando Farnesio cayó presa de un virulento ataque de fiebres, circunstancia que puso freno momentáneo a los planes de asalto.
Tal día como hoy del año de Nuestro Señor de 1579, festividad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, apenas recobrado el sentido y aún postrado, el gran Farnesio exhortó a sus adalides en enardecido discurso a culminar la batalla con una resonante victoria. Espoleados por las palabras de su General, los españoles lanzaron un enérgico ataque ante el que nada pudieron hacer los anonadados defensores, los cuales, encabezados por sus jefes, emprendieron la huida buscando refugio en la otra parte de la ciudad, donde se aislaron tras izar el puente levadizo. De nada les sirvió la estratagema pues pronto fueron rodeados y forzados a la rendición. Cuatro meses había durado el sitio y los rebeldes sufrieron en este tiempo más de 8000 bajas, un golpe del que tardarían en recuperarse y que movió a numerosas ciudades de los Países Bajos a rendirse sin condiciones a las banderas de España.


Gastador: Soldado que se aplica a los trabajos de abrir trincheras y otros semejantes, o bien a franquear el paso en las marchas, para lo cual llevan palas, hachas y picos.

Imagen: Alejandro Farnesio, Duque de Parma.

Permalink ~ Comentar | Referencias (0)

Declaración de principios:
           "VERITATEM DIES APERIT"
                         -Lucio Anneo Séneca-

Opiniones y sugerencias:

Gracias por citarnos en:

Alojamiento de imágenes:

Botón para enlace gráfico:
               (copiar ruta de la imagen)

© Derechos de autor:

Estadísticas: