"INCENDIO DEL TEATRO NOVEDADES" (23 de Septiembre de 1928)

Por In memoriam - 23 de Septiembre, 2007, 0:11, Categoría: General

Tal día como hoy, del año 1928, un pavoroso incendio reducía prácticamente a cenizas el madrileño teatro Novedades. Aquella noche de domingo se representaba el libreto "La mejor del puerto", celebrado sainete en dos actos con letra de don Luís de Sevilla y don Anselmo Carreño y música de don Francisco Alonso López, el popularísimo Maestro Alonso, autor, entre otros muchos éxitos, del conocido pasodoble "Banderita". La entrada era buena, aunque lejos del lleno, y el público, en su mayoría clases populares, se divertía con la representación. Avanzado el último acto, unos empleados del teatro observaron como de una de las luminarias del atrezo* salía un humo blanco que, en décimas de segundo, se transformó en pálida llama. En estos momentos finales, la trama de la obra sitúa a los personajes en una velada que se está celebrando a bordo de un barco anclado en el Guadalquivir, simulándose en el decorado uno de los amarres del puerto de Triana, adornado para acrecentar la sensación de fiesta con gran cantidad de farolillos de feria. Aunque los tramoyistas* reaccionaron de inmediato, el fuego se propagó por la cordelería de la que penden los decorados, prendiendo con inusitada rapidez en el telón y los cortinajes laterales del escenario. Los gritos de quienes ocupaban las primeras filas provocó el pánico en el resto de espectadores, originándose una avalancha humana en busca de las salidas del edificio. Como los primeros en detectar el fuego habían sido los que ocupaban asientos en el anfiteatro y el paraíso, al huir el público de butacas se encontró con que aquellos taponaban la salida. En tiempos de Fernando VII, en la confluencia de las calles Toledo y López Silva, cercano a la plaza de la Cebada, se alzaba un cuartel del arma de caballería que, a mediados del ochocientos, hubo de ser desalojado por tan marciales ocupantes al amenazar ruina sus vetustos cimientos. Quedaron pues vacios los que fueran amplios barracones y acostumbraron los habitantes de la zona a pasear y solazarse entre aquellas ruinas y, al poco, algunos aficionados organizaban representaciones con las que entretener a sus convecinos. Ordenada en 1856 su demolición por las autoridades municipales, el solar fue destinado a uso público, comenzando aquél mismo año las obras del que habría de convertirse en tercer teatro de Madrid, tras el Real y el Español. Con la asistencia de Su Majestad Isabel II, la familia real y una amplia representación de la aristocracia y las fuerzas vivas, el Coliseo Novedades fue solemnemente inaugurado el día 13 de septiembre de 1857. Aunque sobre sus tablas se escenificaron obras de todos los géneros, pronto el Novedades se identificaría por ser cita obligada de las compañías de zarzuela, convirtiéndose, por méritos propios, en el más "popular" de cuantos levantaban telón en la capital de España. A principios del siglo XX, el Coliseo Novedades ya presentaba notables deficiencias, siendo la principal, por la enorme cantidad de madera empleada en su construcción, la ausencia de modernos sistemas antiincendios. A las 9 de la noche comenzó el fuego y, apenas una hora más tarde, el teatro había desaparecido pasto de las llamas. En aquel Madrid de los felices años veinte, la ausencia de edificios altos posibilitó que el resplandor del fuego y la espesa columna de humo negro que se elevaba al cielo pudieran ser vistos desde muchos kilómetros de distancia. La pronta intervención de los equipos de bomberos no pudo evitar la catástrofe, siendo obligatorio resaltar la magnífica labor desarrollada por el ejército y la guardia civil acordonando la zona y cooperando en la evacuación de los afectados a hospitales y casas de asistencia. 67 personas perdieron la vida en tan aciaga noche, muchas de ellas con posterioridad al incendio a resultas de sus quemaduras o por causa del humo aspirado, elevándose el total de heridos a más de doscientos. Desde tan lejana fecha, habrían de producirse en la ciudad otras catástrofes y calamidades, pero ninguna de ellas tuvo la repercusión ni impresionó tanto a los madrileños como aquel terrible incendio que causó la destrucción del teatro Novedades.

Atrezo: Conjunto de útiles, como bastidores, decorados, etc., que se usan en la escena del teatro o en un plató. Tramoyista: El que trabaja en las mutaciones escénicas.

Imagen: Fotografía que nos da una idea de la magnitud del desastre.

 

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